Tengo que admitir, que hace meses que no te pienso.
Qué tu recuerdo y anécdotas lentamente fui borrando,
y en mi mente otras cosas fui colocando.
Siete fueron los meses que te pensé constantemente,
y dolorosamente me costo borrar de mi cabeza tus modismos,
tus charlas, tu amor por la naturaleza
y sobretodo los lugares a donde habíamos ido juntos
que no los pise mas.
Es increíble que haya caído en tu juego,
con tus palabras dulces y miradas eternas
lentamente me fuiste envolviendo
y sacando de apoco mi lado "agradable”.
Unos meses después, volviste,
con frases sacadas de películas de amor
y con muchas disculpas,
pero eso no borraba de mi mente ese tiempo juntos
y todas las cosas que habíamos vivido.
El tiempo paso y lentamente
me fui acostumbrando a ser tu amiga,
espero que algún día
¡compartamos una sangría!